"ART IS (A) MINE". LA CIENCIA DE LA MINA Y SU EXPRESIÓN ARTÍSTICA: ARTE, CIENCIA Y TECNOLOGÍA EN EL IES VALLE DE ALLER PARA UN FUTURO SOSTENIBLE.
Recientemente, el Teniente de Alcalde de Aller, Roberto Fernández Fernández, afirmaba: "La minería no ha muerto, solo se transforma". En la misma línea, Amador Menéndez Velázquez subrayaba: "Sin minería no hay tecnología".
La nanotecnología es una rama de la ingeniería que opera a escala atómica y molecular, permitiendo la manipulación de átomos y moléculas para diseñar materiales con propiedades específicas, conocidos como "materiales a la carta". La composición y organización de los átomos determinan las características de un material; por ejemplo, aunque tanto el grafito como el diamante están compuestos de carbono, el primero es blando y el segundo extremadamente duro debido a su estructura molecular.
Un "nanopicador" sería aquel que, del grafito de la mina de un lápiz, pudiera obtener grafeno: una lámina bidimensional de átomos de carbono con propiedades revolucionarias. El grafeno es ultraligero, flexible, más resistente que el acero y un excelente conductor eléctrico y térmico, lo que lo hace clave en aplicaciones que van desde baterías hasta dispositivos electrónicos de última generación.
La estructura a escala nanométrica de ciertos materiales de carbono permite retener impurezas como virus, bacterias y sales con una eficiencia sin precedentes, sin necesidad de utilizar productos químicos. Esto los hace fundamentales en la purificación y desalinización del agua, ya que la mayor parte del agua en la Tierra es salada o está contaminada. Así, los materiales nanoporosos y el grafeno ofrecen una solución innovadora para obtener agua potable de manera sostenible.
Los nanotubos de carbono son estructuras cilíndricas obtenidas al enrollar una lámina de grafeno sobre sí misma. Son 100 veces más resistentes que el acero y 10 veces más ligeros, lo que los convierte en materiales clave en diversas aplicaciones. Se utilizan en la fabricación de equipamiento deportivo de alta gama, como raquetas de tenis y bicicletas, y en la industria aeroespacial, donde se plantea su uso en la construcción de los cables de un hipotético ascensor espacial al ser capaz de alcanzar los 36.000 km de altura. En este contexto, podría decirse que estos materiales llevan la minería "de la mina a las estrellas".
Además, los nanotubos podrían revolucionar la fabricación de coches y aviones ultraligeros, aumentando su eficiencia y reduciendo el consumo de energía.
Las tierras raras son un conjunto de 17 elementos de la tabla periódica que juegan un papel fundamental en la tecnología moderna pues son esenciales para la fabricación de dispositivos electrónicos como teléfonos móviles, pantallas, fibra óptica y baterías recargables. También se emplean en tecnologías médicas, como en las mamografías, y en imanes permanentes de alto rendimiento utilizados en aerogeneradores y motores eléctricos.
Los vehículos impulsados por hidrógeno representan una alternativa ecológica al transporte convencional. En lugar de emitir dióxido de carbono, estos vehículos solo generan vapor de agua al combinar hidrógeno y oxígeno. Sin embargo, el hidrógeno no se encuentra libre en la naturaleza y debe obtenerse a través de la electrólisis del agua. Para garantizar su sostenibilidad, esta electrólisis debe ser impulsada por energías renovables, convirtiendo al hidrógeno en un recurso verdaderamente limpio (hidrógeno verde). Este concepto ya fue anticipado por Julio Verne en su novela La isla misteriosa, donde vaticinó: "El agua es el carbón del futuro".
Si el WiFi permite la transmisión inalámbrica de datos, la witricidad hace lo mismo con la energía eléctrica mediante el uso de campos magnéticos. Esta tecnología puede recargar dispositivos como móviles y coches sin necesidad de cables, lo que facilitaría su uso en entornos mineros. Por otra parte, la desaparición de los cables en la superficie terrestre evitaría la contaminación visual, la muerte de aves y la pérdida de energía por efecto Joule.
El LiFi es una alternativa al WiFi basada en la transmisión de datos a través de luz visible. Mediante el uso de bombillas LED especiales, es posible convertir la iluminación en puntos de acceso a Internet. Esta tecnología ofrece mayor velocidad y seguridad en la transmisión de datos y podría ser clave en entornos industriales y mineros.
La iluminación artificial del futuro imitará el ciclo natural de la luz solar, adaptando su tonalidad a lo largo del día para mejorar el bienestar humano y sincronizarse con el reloj biológico. En la minería, este tipo de iluminación dinámica resultaría fundamental para optimizar los ritmos de trabajo y descanso.
Los avances en biónica han permitido el desarrollo de prótesis controladas mediante impulsos eléctricos del cerebro, otorgando a personas con discapacidad una movilidad precisa y funcional. Un ejemplo destacado es el trabajo del científico y Premio Princesa de Asturias Hugh Herr, que ha desarrollado extremidades biónicas que permiten recuperar la funcionalidad perdida, demostrando que las limitaciones humanas pueden superarse con tecnología avanzada. Según Herr, "no existen personas discapacitadas, sino tecnologías discapacitadas".